
Fontanars dels Alforins al igual que otros municipios de la Vall d´Albaida constituyó un importante centro productor de cal hasta la década de los 80 del siglo pasado.
El oficio ha estado desde siempre vinculado en la tierra, como una ocupación propia del sector primario, mayoritario en las sociedades de autoconsumo. Durante las épocas del año en la que la agricultura o la ganadería de la zona, necesitaba menos dedicación, los jornaleros alternaban el oficio de agricultor con el de calcinero, constituyendo una alternativa o un complemento a la economía local.
Resultaba un trabajo muy laborioso y de unas exigencias físicas importantes. El proceso requería trasportar y cortar la materia prima en pequeñas piezas (piedra caliza), dotar al horno de la madera necesaria para la quema y luego recoger la cal resultante.
Durante los años 70 y 80 se van abandonando los hornos tradicionales.
La mayor parte de ellos están situados en zonas boscosas y con abundancia de piedra caliza para facilitar el proceso. Después de su abandono, se han ido cubriendo de maleza y algunos de ellos deteriorándose de forma irreversible.
Durante los años 2009 y 2010 se inició un proceso de rehabilitación de algunos de los más de 50 hornos situados en el término, dando lugar a “La Ruta de la Calç”, cinco rutas que recorren el municipio pasando por algunos de los hornos rehabilitados. Están correctamente señalizadas y que se pueden hacer a pie o en bicicleta.
Puedes informarte más a fondo en el apartado propio: Ruta de la Calç.